Comprender las fallas activas: una lectura del territorio sísmico venezolano

                                                  Fallas cuaternarias de Venezuela (Funvisis, 2023)

 Alejandra Leal Guzmán

Cuando ocurre un terremoto, las preguntas aparecen inmediatamente: ¿dónde fue el epicentro?, ¿qué magnitud tuvo?, ¿qué falla se activó?, ¿podría repetirse un evento similar?, ¿por qué afectó diferencialmente el territorio?

Responder estas preguntas requiere comprender que los terremotos no son fenómenos aislados ni inesperados. Son la expresión de procesos geológicos que actúan de manera continua durante miles o millones de años y que han contribuido a modelar el territorio que habitamos. Venezuela es un país sísmicamente activo debido a su ubicación en una zona de interacción compleja entre las placas del Caribe y Suramérica.

El movimiento relativo entre ambas placas genera esfuerzos que se acumulan y liberan mediante una red de sistemas de fallas activas distribuidos a lo largo del territorio nacional. Comprender esta amenaza no significa vivir bajo una lógica de temor permanente. Significa aprender a interpretar el territorio, reconocer los procesos que lo configuran y comprender por qué algunas regiones presentan una mayor actividad sísmica que otras (Orihuela, 2007: Funvisis, 2023).

Los sistemas de fallas activos de Venezuela

La deformación generada por la interacción entre las placas del Caribe y Suramérica no se concentra en una única estructura. Se distribuye mediante diversos sistemas de fallas que presentan diferencias en geometría, velocidad de desplazamiento, actividad sísmica y comportamiento histórico. 

 


Entre los principales sistemas activos del país destacan Boconó, Oca-Ancón, San Sebastián y El Pilar (Orihuela, 2007; Funvisis, 2023).

Sistema de Fallas de Boconó

El Sistema de Fallas de Boconó constituye la estructura tectónica activa más importante de los Andes venezolanos y una de las principales estructuras de rumbo del norte de Suramérica.

 

  

Sistema de fallas de Boconó (Funvisis, 2023)

Este sistema, se extiende aproximadamente 500 km desde la depresión del Táchira hasta las cercanías de Morón, atravesando la Cordillera de Mérida con una orientación oblicua al eje andino. Su traza está asociada con una importante zona de deformación que acomoda parte del movimiento relativo entre las placas del Caribe y Suramérica.

Presenta algunas de las mayores tasas de desplazamiento registradas en Venezuela, con valores estimados entre 5,2 y 9 mm/año dependiendo del segmento. Esta actividad convierte a Boconó en una de las principales fuentes de liberación de energía sísmica del occidente venezolano.

A este sistema se asocian terremotos históricos destructores como 1610, 1674, 1775, 1812, 1894, 1932, 1950, 2009 y 2015 (Véase Ceresis, 1985; Orihuela, 2007; Funvisis, 2023).

Sistema de Fallas de Oca-Ancón

El Sistema de Fallas de Oca-Ancón se localiza en el noroccidente venezolano y se extiende, con una longitud total aproximada de 450 km, desde la península de la Guajira en Colombia, cruzando el norte de la cuenca de Maracaibo y el Golfo de Venezuela hasta el estado Falcón, siguiendo una orientación aproximadamente este-oeste. En la parte superior de la imagen que presentamos a continuación, se observa la traza de este sistema. 

Sistema de fallas de Oca-Ancón (Funvisis, 2023)

Es un sistema de desplazamiento lateral derecho que forma parte de la compleja geometría tectónica mediante la cual se acomoda la deformación entre las placas del Caribe y Suramérica. Su relación estructural con Boconó permite comprender que los sistemas de fallas venezolanos no funcionan como elementos aislados, sino como partes de una red tectónica interconectada.

Sus tasas de desplazamiento estimadas son menores que las de Boconó, ubicándose aproximadamente entre 0,45 y 2 mm/año. 

Se caracteriza por presentar una baja sismicidad instrumental contemporánea. Los estudios paleosísmicos han revelado un potencial sismogénico significativo. El sistema Oca-Ancón ha generado terremotos con magnitudes cercanas a Ms 7,5 durante el Holoceno. Específicamente, para el segmento de la falla de Ancón, se han estimado eventos de magnitud entre Ms 7,4 y 7,5 (Audemard, 2003). Sin embargo, este sistema constituye una fuente sísmica activa de gran importancia para el noroccidente venezolano y para la comprensión de la evolución tectónica regional.  (Orihuela, 2007; Funvisis, 2023).

Sistema de Fallas de San Sebastián

El Sistema de Fallas de San Sebastián se encuentra en la región centro-norte costera y tiene una extensión aproximada de 180 a 200 kilómetros. Este sistema discurre casi exclusivamente costa afuera, bordeando la plataforma continental norte-central desde la depresión de Yaracuy, hasta la fosa de Cariaco (Beltrán, 1994). Una parte importante de su traza se encuentra bajo la plataforma continental, lo que dificulta su observación directa.

 

 

Sistema de fallas de San Sebastián (Funvisis, 2023) 

Esta estructura forma parte del límite activo de placas en la región central del país y establece una conexión tectónica entre los sistemas de Boconó y El Pilar.

Sus tasas de desplazamiento estimadas se encuentran entre 3 y 7 mm/año. Sin embargo, su relevancia no depende únicamente de sus características geológicas, sino también de su cercanía a la región con mayor concentración urbana e infraestructura del país: la región capital

A este sistema se le relaciona con la actividad sísmica que históricamente ha afectado la región capital, y le se atribuyen importantes terremotos que han afectado a Caracas y La Guaira como los de 1641, 1812, 1900, 1967 y 2026 (Ceresis, 1985; Grases, 1990; Grases et al., 1999; Orihuela, 2007; Altez y Rodríguez 2009; Funvisis, 2023).

Sistema de Fallas de El Pilar

El Sistema de Fallas de El Pilar constituye la estructura tectónica activa más relevante del oriente venezolano. Se extiende aproximadamente 350 km desde las cercanías de Barcelona hasta la isla de Trinidad, aunque solo una parte de su traza aflora en superficie entre el golfo de Cariaco y el golfo de Paria.

 

 

 

Sistema de fallas de El Pilar (Funvisis, 2023) 

Presenta tasas de desplazamiento cercanas a 9 mm/año en sus segmentos terrestres, lo que lo convierte en uno de los sistemas con mayor actividad tectónica del país. La región oriental de Venezuela, dominada por este sistema, registra además una elevada actividad sísmica anual.

Su comportamiento histórico evidencia una importante capacidad para generar terremotos significativos. A este sistema se asocian los siguientes eventos: 1530, 1853, 1929 y 1997 Asimismo, cuatro de los cinco terremotos tsunamigénicos registrados en Venezuela -1530, 1853, 1929 y 1997- están relacionados con este sistema, lo que evidencia que sus características tectónicas y su interacción con el ambiente costero presentan particularidades respecto a otros sistemas activos del país (Ceresis, 1985; Grases, 1990; Grases et al., 1999; Orihuela, 2007; Altez y Rodriguez 2009; Funvisis, 2023).

Un territorio, diferentes comportamientos sísmicos

Aunque todos estos sistemas forman parte del mismo contexto tectónico regional, no presentan el mismo comportamiento. Difieren en su geometría, extensión, velocidad de desplazamiento, capacidad para generar terremotos, proximidad a centros poblados y expresión histórica.

Algunos concentran una mayor actividad sísmica anual; otros han producido terremotos destructores documentados históricamente; otros adquieren especial relevancia por su cercanía a ciudades densamente pobladas o por su capacidad para generar fenómenos asociados como tsunamis, movimientos de remoción en masa, licuación y perturbaciones hidrológicas e hidrotermales.

Por ello, comprender la amenaza sísmica en Venezuela implica ir más allá de localizar fallas en un mapa. Requiere preguntarnos cómo funcionan, qué evidencia tenemos sobre su comportamiento pasado y qué significa su presencia para los territorios y sociedades que conviven con ellas.

Pensar la amenaza sísmica comienza precisamente allí: en la capacidad de interpretar la relación entre la dinámica de la Tierra, la historia de los terremotos y la construcción del riesgo en nuestras ciudades.

Para saber más:

  • · Altez, R., Rodríguez, J. A. (2009) Catálogo Sismológico Venezolano del siglo XX. Documentado e Ilustrado. 2 tt. Caracas: Ministerio del Poder Popular para la Cultura/Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas.
  • CERESIS, (1985) “Catálogo de terremotos para América del Sur. Datos de hipocentros e intensidades. Venezuela”, Vol. 8, Centro Regional de Sismología para América del Sur, Lima, Perú
  • Funvisis (2023) Atlas sismológico de Venezuela. Caracas: FUNVISIS.
  • Grases, J. (1990). Terremotos Destructores del Caribe, 1502-1990. UNESCO-RELACIS.
  • Grases, J., Altez, R., Lugo, M. (1999) Catálogo de sismos sentidos y destructores: Venezuela, 1530/1999. Caracas: Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales.
  • Orihuela, N. (2007) “Sismicidad y evolución geológica en Venezuela”, en: GeoVenezuela 2. Medio físico y recursos ambientales, ed. Fundación Polar, 36-73. Caracas: Fundación Polar.

 

 

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