1530: Tres testimonios para reconstruir el terremoto y tsunami
Autora: Alejandra Leal Guzmán
El 1 de septiembre de 1530, un terremoto y tsunami afectaron el oriente venezolano. Aunque se trata de un evento ocurrido hace cinco siglos, en los primeros años de la colonización contamos, con documentos excepcionales que han permitido reconstruir este evento no solo como fenómeno natural, sino también como experiencia social.
Estos testimonios que presentamos a continuación —el relato de Gonzalo Fernández de Oviedo, la carta del teniente Andrés de Villacorta y la información levantada por los vecinos y notables de Cubagua—constituyen las primeras descripciones directas de un evento sísmico en el territorio que hoy conocemos como Venezuela. Su valor no es solo histórico: también aportan claves para comprender la vulnerabilidad estructural del oriente del país y la profundidad de su memoria sísmica.
Tres voces, tres posiciones sociales
Cada documento refleja una mirada distinta sobre el mismo evento:
- Fernández de Oviedo, primer cronista de Indias, observa y describe con detalle sensorial.
- Villacorta, responsable militar de la fortaleza de Cumaná, reporta daños y solicita auxilio.
- Los vecinos de Cubagua, en un expediente colectivo, narran el miedo, la destrucción, describen los efectos geológicos y la afectación de pueblos indígenas.
Juntas, estas voces permiten reconstruir la complejidad territorial y social que tuvo el terremoto de 1530.
Gonzalo Fernández de Oviedo: la mirada del cronista
Gonzalo Fernández de Oviedo y Valdés, colonizador español y primer cronista de Indias, estaba presente en la Fortaleza de Jácome de Castejón al momento del terremoto. Su testimonio dice:
“El año de mill é quinientos é treynta, en el mes de septiembre, en un día sereno é tranquilo, en un instante, á las diez horas del día, en la provincia de Cumaná se levantó el mar en altura de quatro estados é juntamente dio la tierra un horrible bramido, é inundóse la tierra, sobrepujando la mar sobre ella, y encontinente començó la tierra á temblar, é lo continuó por tres quartos de hora: del qual grandísimo temblor cayó la fortaleça que tengo dicho en el precedente capítulo, é abrióse la tierra por diversas partes, é hicierónse muchos poços, los quales producían una agua negra que hedía a azufre. Hundiéronse muchos pueblos de indios, y de ellos murieron muchos, unos porque los mataban las casas é otros que del miedo y espanto perdieron las vidas. Abrióse una grande sierra, questá mas de çinco leguas desviaba de la mar, y la abertura della fue tan grande que se ve desde á mas de seys leguas apartados della”.
Este relato combina observación directa, lenguaje sensorial y una mirada propia del siglo XVI. Describe fenómenos que hoy asociamos a licuación, fractura superficial, subsidencia y run-up de tsunami.
Andrés de Villacorta: la mirada institucional
El teniente de alcaide Andrés de Villacorta escribe su carta el mismo día del terremoto, lo que la convierte en una fuente excepcional por su inmediatez:
“Oy jueves, primero de setiembre de mill e quinientos e treynta años, a ora de las nueve se levantó el mar de tal manera ques cosa milagrosa a los que la vieron y entró dentro de esta tierra donde estava sytuada esta fortaleza, e con ello dio un bramido la mar e tenbló la tierra tres vezes en media ora, e abrióse por muchos lugares, e con el tenblor cayó esta fortaleza hasta los cimientos (…)”
Su relato confirma la destrucción total de la fortificación y la secuencia de sacudidas fuertes en un corto intervalo.
Información hecha en la Isla de Cubagua: la mirada comunitaria
Este expediente consistió en un interrogatorio oficial promovido por el Cabildo de Nueva Cádiz y varios vecinos de la isla con el fin de solicitar mercedes, servicios y recursos a la Corona española para asegurar la sustentación y defensa de la población, tras el terremoto de 1530.
Las respuestas y relatos específicos que dan valor histórico a este manuscrito provienen de los vecinos notables y capitanes de Cubagua, quienes bajo juramento contestaron a las preguntas planteadas por el Cabildo para certificar los efectos producidos por el sismo y la falta de alimentos en la región.
Entre los fragmentos más significativos se encuentran los siguientes:
... vio este testigo que en esta cibdad [Cubagua] temblo la Tierra y las casas andavan de manera que parecia que se querian caer e salio la gente huyendo de ellas (...).[luego repite sobre Cumaná lo que dijo el anterior]. ...Temblo en esta isla la tierra y salió este testigo huyendo de una casa de piedra donde estava porque le parecio que queria caer del dicho temblor e vido que toda la gente se salía de las casas huyendo por el dicho Temblor y otro dia siguiente vino la nueva de cómo la fortaleza de Cumaná era cayda del gran temblor e terremoto y se abrió la tierra en muchas partes y salió la mar de sus términos (...).
... aquel dicho dia primero de setiembre proximo pasado este testigo se hallo en el golfo de Cariaco [junto a 2 más]... e alli estando podía ver entre las nueve o diez oras antes del medio dia comenzó a temblar la Tierra y duro temblando la sesma (sic) parte de una ora e después vido abierta la Tierra por muchas partes por las quales salia mucha gente en tal manera que ni este testigo ni los otros xrisptianos ni los indios no podian andar por los caminos y el mismo dia viniernon ciertos yndios... los quales dixeron que se avia anegado un pueblo questava a dos leguas de alli e que ellos avian salido a nado donde murieron quatro yndios e muchos muchachos e perdieron toda su ropa
Temblo la tierra veynte y tres veces a cada vez que temblaba la Tierra bramaba debajo della de una manera espantosa e vido viniendo por el dicho golfo... quel agua de la mar salio de sus limites y los dichos indios decian que bramó la mar como leon [luego repite del anterior su inspección y conclusiones alrededor de la fortaleza] (...) e vido los arboles arrancados y encima de otros arboles a donde salio la mar de sus términos e vido algunos peces colgados netre las ramas [producto] del gran terremoto e vido otros arboles de mangle que son muy rezios e muy gordos quebrados del dicho terremoto e otros arrancados de rayz e otras cosas de mucha admiración (...)”
Estas escenas revelan el impacto regional del evento y la vulnerabilidad de los pobladores de Cumaná y Cubagua ante eventos sísmicos
Lectura contemporánea: ¿qué nos dicen hoy estos documentos?
Los tres testimonios coinciden en elementos que siguen siendo relevantes para la gestión del riesgo en el oriente venezolano:
- la recurrencia de eventos mayores,
- la interacción entre sismicidad y dinámica costera,
- la vulnerabilidad de asentamientos ubicados en zonas de falla activa,
- y la afectación desigual entre grupos sociales.
Estos documentos tempranos muestran que la sismicidad del oriente venezolano no es un fenómeno reciente, sino un proceso histórico continuo que ha moldeado ciudades, economías y formas de vida desde el siglo XVI.
Suma sísmica
Tres voces del pasado nos permiten comprender mejor el terremoto y tsunami de 1530 en el presente. Estos tres documentos del siglo XVI nos recuerdan que la memoria sísmica es una herramienta para pensar el territorio, la planificación y la gestión del riesgo hoy. Leer estos testimonios es también un ejercicio de reconocimiento: el oriente venezolano ha sido, desde sus inicios, un espacio donde la tierra y el mar dialogan históricamente con fuerzas destructivas.
Para saber más:
- Anónimo (1530) Información hecha en la Isla de Cubagua, 15-10-1530, en Archivo Fray Froilán de Rionegro, Primeros establecimientos en la costa de Cumaná. Archivo de la Academia Nacional de la Historia [Archivo General de Indias, Est. 2. Caj. 1]
- Fernández de Oviedo y Valdés, G. (1851) Historia General y Natural de las Indias. Islas y Tierra Firme del Mar Océano. Primera Parte. Imprenta de la Real Academia de la Historia: Madrid. [Primera edición 1535]
- Villacorta, A. (1530) Carta de Andrés Villacorta, Teniente de Alcaide en la fortaleza de Jácome de Castejón al Cabildo de Nueva Cádiz, a razón del terremoto de 1530.
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