Te invitamos a conocer el libro: “El Límite Noreste de la Placa Suramericana - Estructuras Litosféricas de la Superficie al Manto” (The Northeastern Limit of the South American Plate - Lithospheric Structures from Surface to the Mantle)
Publicado en marzo, 2015.
La Placa Suramericana tiene una serie de límites tectónicos clásicos, que van del
margen tipo Andino, un límite convergente de subducción de más de 9.000 km de
largo, contrapuesto a un margen tipo Atlántico conectado al límite divergente con la
Placa Africana, incluso más largo que el anterior límite convergente. Sin embargo, la
interacción de las placas Caribe y Suramérica es una de los límites más complejos a lo
largo de toda la Placa Suramericana. La geología de este margen continental, desde la
Cuenca Venezolana en el norte hasta las cuencas antepaís en el sur, tiene una intrincada
historia tectónica, y para su entendimiento se requieren datos geofísicos robustos. El
presente libro “El Límite Noreste de la Placa Suramericana - Estructuras Litosféricas
de la Superficie al Manto” llena este vacío con una cantidad extraordinaria de datos,
combinando el resultado de nuevas investigaciones con la re-evaluación de los datos
previos.
Vale la pena recordar que el margen continental de Venezuela se benefició de observaciones
pioneras de Alejandro de Humboldt entre 1799 y 1800, quien publicó el primer perfil
geológico de Venezuela (Humboldt, 1803). Sus trabajos han sido considerados como la
primera descripción de los Andes, donde una relación complicada de rocas metamórficas,
complejos ofiolíticos, y depósitos sedimentarios estuvo lejos de haber sido entendida.
Más de doscientos años después, tras muchas investigaciones geológicas y geofísicas,
que llevaron a modelos muy diferentes, distintas geometrías de bloques tectónicos, e
interpretaciones geológicas y geofísicas ad-hoc, un estudio comprensivo del margen
Caribeño de Suramérica clamaba por nuevas investigaciones.
Las firmas corticales geofísicas a lo largo del límite de placas estudiadas por Michael
Schmitz y Alan Levander, junto con numerosos co-autores, basándose en análisis de
funciones receptoras de equipos banda ancha y datos de sísmica activa a lo largo de
corredores específicos prepararon el escenario para explicar en forma robusta los cambios
del espesor cortical. Un importante adelgazamiento cortical de la parte continental hasta
el margen Caribeño actual es explicado mediante la composición de la corteza inferior.
El actual conocimiento del Caribe y de sus límites de placa ha mejorado ampliamente en
los últimos años, aunque como consecuencia de los nuevos datos, se hace progresivamente
mucho más complejo. La revisión de la tectónica activa de bloques presentada por Franck
Audemard es una lluvia de ideas extraordinaria sobre la geodinámica Caribeña que guiará
las discusiones por muchos años por venir.
El apilamiento de terrenos acrecionados al norte de Suramérica que constituyen las
montañas metamorficas en Venezuela nor-central son analizadas sistemáticamente
por Franco Urbani. Una serie de cinturones metamórficos con distintivos terrenos,
mostrando diferentes litologías y caracteres geocronológicos, son interpretados como
para-autóctonos, separados del basamento Suramericano durante la acreción.
Las diferentes tendencias de las anomalías magnéticas bandeadas de la Placa del Caribe
PRÓLOGO
Interacciones Caribe – Suramérica:
Nuevos datos e interpretaciones
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son analizadas por Nuris Orihuela y co-autores. La comparación de las firmas de las
anomalías bandeadas del interior del Caribe con las del Atlántico Central explica la baja
velocidad de esparcimiento asociada con el Alto de Aves, que da lugar a los cronos del
Caribe.
El análisis de la dinámica del manto basado en la anisotropía sísmica, interpretada por
Laura T. Piñero-Feliciangeli, soporta una vez más las hipótesis anteriores, que sugieren
que la circulación del flujo astenosférico alrededor de los bordes de Suramérica es
paralela al límite de placas Caribe-Suramérica.
La complicada historia tectónica de la Placa del Caribe es analizada por Maximiliano J.
Bezada a partir de las percepciones ofrecidas por la tomografía de ondas P. Se centró sobre
la conspicua subducción entre la corteza oceánica del Atlántico y la Placa del Caribe, y
aborda la subducción propuesta del sur del Caribe debajo de la Placa Suramericana. Un
estado inicial, superficial, de la subducción con una inclinación de ~22º es reconocido en
el margen occidental de Venezuela a profundidades mayores de 200 km.
La integración de los resultados de los diferentes proyectos de sísmica de refracción y
reflexión con las interpretaciones de datos sísmicos de refracción profunda hecha por
Jesús Ávila y co-autores, permitió obtener mapas interpolados de profundidades del
Moho en la parte norte de Venezuela. La estructura cortical entre la zona del Caribe y
de Suramérica, y los excelentes perfiles sísmicos profundos y corticales iluminan los
diferentes escenarios tectónicos para la valoración de la corteza entre la parte marina y
terrestre.
El análisis y la identificación de estructuras corticales en el Caribe Oriental por Antonio
Ughi, basado en anomalías gravimétricas, indica que los procesos tectónicos que producen
la apertura de la cuenca de Grenada se relacionan con el inicio de un arco magmático
como consecuencia del retroceso (“rollback”) de la placa Atlántica.
El estudio de los diques máficos más orientales de la cuenca terciaria de Falcón realizado
por Franco Urbani y co-autores, muestra que la intrusión tuvo lugar después del
emplazamiento de las Napas de Lara. Estos diques de una edad de 26 a 34 Ma fueron
controlados extensionalmente y tienen una afinidad intra-placa, y su emplazamiento
probablemente fue inducido por una ruptura de la losa oceánica remanente del ProtoCaribe amarrada a Suramérica.
El macizo aislado de alto grado de la región de Yumare con su conjunto complejo de
diferentes unidades de rocas fue estudiado por Franco Urbani y colaboradores. El estudio
indica que las fallas inversas más profundas cortaron a través de corteza continental
grenvilliana, corteza oceánica del Proto-Caribe, sedimentos del margen pasivo
suramericano y turbiditas del Eoceno durante su emplazamiento.
Una interpretación geofísica de la plataforma costera nor-central de Venezuela, realizada
por Mónica Paolini y co-autores, se basó en datos sísmicos pasivos de algunos sismos
intra-corticales recientes, combinado con seis líneas sísmicas de reflexión regionales.
Estos datos, junto con datos gravimétricos y magnéticos, apoyan algunos perfiles de
primera clase a través del Cañon de Los Roques, las Antillas de Sotavento, las cuencas
de Bonaire y Choroní y la Plataforma de La Guaira.
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El modelo geológico estructural de la plataforma costera nor-central de Venezuela,
construido por Vanessa Villarroel y Nuris Orihuela, reunió extensos datos sísmicos de
reflexión 2D, así como datos magnéticos y gravimétricos. Basado en estos datos, junto
con la información GPS, concluyeron que el sistema de fallas San Sebastián – El Pilar
podría corresponder a un límite litosférico entre las placas Caribe y Suramérica.
Una inversión conjunta de datos gravimétricos y magnéticos, hecha por Ricardo Blanco
y colaboradores, produjo un modelo tri-dimensional de las estructuras corticales
y litosféricas en la zona de interacción entre las placas del Caribe y Suramérica. Los
resultados 3D muestran una subducción incipiente de la Placa del Caribe debajo de la
Placa Suramericana con un ángulo de 30° respecto a la horizontal hasta una profundidad
de al menos 200-300 km al sur del prisma de acreción.
La revisión de los datos de estudios termocronológicos por trazas de fisión y su
distribución a lo largo de los Andes Venezolanos, presentada por Mauricio A. Bermúdez
y co-autores, es analizada en el marco de la geodinámica del Caribe. La discusión de la
relación con los diferentes bloques tectónicos, el momento de la colisión, y el inicio de
la deformación muestra patrones complejos de exhumación asincrónica controlados por
estructuras heredadas pre-existentes.
Los análisis de la cinemática de las fallas en Venezuela, basados en mediciones geodésicas
realizados por Carlos Reinoza y co-autores, muestran una larga historia de estudios de
GPS para la determinación de las tasas de deslizamiento de fallas límites de placa. A pesar
de los importantes resultados obtenidos por GPS a través de los años, los autores llaman
la atención en los esfuerzos nacionales necesarios para evaluar los riesgos sísmicos de las
fallas importantes que podrían producir terremotos con magnitudes mayores a 7.
Una serie de mapas de la gravedad absoluta, anomalías de Bouguer y anomalía total
del campo magnético de Venezuela y regiones adyacentes fueron elaborados por Nuris
Orihuela Guevara y Andreina García a partir de datos de satélite. Los resultados presentan
una reseña general de la gravedad y de las anomalías del campo magnético total de los
principales rasgos estructurales geológicos de Venezuela, que revelan varios rasgos
estructurales interesantes.
El capítulo de Santiago Yépez y colaboradores integra datos geofísicos y geológicos
en el SIG-Geodinos, como herramienta para la interpretación interdisciplinaria de los
futuros estudios geológicos y geofísicos. La importancia de este Sistema de Información
Geográfico va a ser utilizado en los próximos años para la evaluación de los complejos
ambientes tectónicos y los diferentes escenarios geodinámicos de Venezuela.
El aporte de cierre de Franco Urbani y Alí Gómez amplió las contribuciones del proyecto
GEODINOS a la cartografía geológica del norte de Venezuela. Un área de cerca de
25.000 km2 fue cubierta por trabajo de campo, y estudios petrológicos, geoquímicos y
geocronológicos seleccionados, algunos de ellos de importancia local.
El libro va acompañado de un DVD con los datos pertinentes del SIG-Geodinos,
compilados por Jesús Moncada y co-autores, que también comprende el conjunto
completo de las contribuciones.
Como observación final, es importante destacar que este volumen contiene muchos datos
nuevos, interpretaciones novedosas de las características previamente conocidas y nuevas
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ideas sobre la evolución tectónica de la interacción del Caribe y de Suramérica a través
del tiempo y el espacio. Tan importante como la investigación que produjo nuevas ideas e
interpretaciones, es significativo la reunión de un gran volumen de datos en los diferentes
capítulos de este libro, recogidos a través de diferentes proyectos e integrados por la
iniciativa Geodinos. Estos conjuntos de datos robustos proporcionarán un foco potencial
para las nuevas investigaciones y las iniciativas que eventualmente pueden contribuir en
el futuro, a la comprensión de los complejos y desafiantes escenarios geodinámicos de
Venezuela.
Los editores Michael Schmitz, Franck Audemard y Franco Urbani deben ser felicitados
por la preparación de este volumen, por la selección de los diferentes autores y el nivel de
excelencia obtenido en las diferentes contribuciones. Una característica sobresaliente del
libro es la autoría masiva de colegas venezolanos, que evidencia la madurez alcanzada
por la comunidad académica de los geofísicos y geólogos, que otorgan un futuro sólido
para la investigación de las Ciencias de la Tierra en Venezuela.
Traducción libre por los editores del prólogo en inglés de Víctor Ramos.
Volumen completo, disponible en:



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